A jugar…

Se acerca el día de reyes, y estamos hartos de ver anuncios de juguetes por la tele. Todos alguna vez hemos pensado… lo que yo tenía si que eran juguetes. Seguro que si no habeis tenido todos estos, muchos los habeis deseado. Hoy en día… ¿Cuáles le pedirias a los reyes?

Verdades como puños!

 

Os dejo con otro nostálgico relato de nuestra infancia, verdades como puños que hemos olvidado, que hacían fácil nuestra vida. Gracias a Pilar por enviarmelo. 

Te acuerdas de…aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico… ‘Pito-pito gorgorito… donde vas tu tan bonito?…A la era verdadera… pim pom fuera!’?

Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple…’No ha valido’ o ¡CASA!.

‘Los errores se arreglaban diciendo simplemente…’Empezamos otra vez’

El peor castigo y condena era que te hicieran escribir 100 veces… ‘No debo..

Tener mucho dinero, solo significaba poder comprarte un helado… o una bolsa de chucherías a la salida del cole…

Hacer una montaña de arena, podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde…

Para salvar a todos los amigos… bastaba con un grito de…’Por mi! Por todos mis compañeros y por mi primero’

Siempre descubrías tus más ocultas habilidades, a causa de un ¿A que no haces esto?

No había nada más prohibido que jugar con fuego…

TONTO EL ÚLTIMO’ Era lo único que nos hacía correr como locos…

hasta que sentíamos que el corazón se nos salía del pecho…

El ‘poli y ladrón’ era solo un juego para el recreo,

y por supuesto era mucho más divertido ser ladrón que policía…

Los globos de agua… eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado…

La mayor desilusión… era solo haber sido elegidos últimos para el equipo del cole…

Nunca faltaban los caramelos que tiraban los reyes en Navidad,

ni el dinero que nos dejaba el ratoncito Pérez bajo la almohada…

‘GUERRA’ solo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase…

Los helados y la leche con galletas constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales..

Quitarte las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida….

El mayor negocio del siglo era conseguir cambiar los diez cromos repetidos por el que
hacia tanto tiempo que buscabas..

Hacer cabañas con ramas cuando íbamos de excursión al campo nos entretenía durante horas…

hasta que venían a avisarnos de que teníamos que marchar y llorabamos desconsolados…

Todos te admiraban si lograbas cruzar la comba mientras saltabas…

Era un gran tesoro si encontrabas trozos de escayola en los cubos de basura y poder dibujar en el suelo y jugar…

Sentarnos frente al televisor… a las 5 en punto con los ojos desencajados

y ver ‘Barrio Sésamo’Creerte superman o supergirl…

y ponerte el ‘babi’ del cole a modo de capa mientras subidos en cualquier escalón

deseabas con todas tus fuerzas poder volar como ellos…

Todas estas simples cosas… nos hacían felices, no necesitábamos nada más….

un balón, una comba y dos amigos con los que hacer el ganso durante todo el día…

SI PODEIS RECORDAR LA MAYORÍA DE ESTAS COSAS

Y HE CONSEGUIDO QUE SONRIAIS, ENTONCES SIGNIFICA

QUE HABEIS TENIDO UNA INFANCIA FELIZ…

Y QUE TODAVÍA OS QUEDA DENTRO ALGO DEL NIÑO QUE ERAMOS

NO HACE TANTO TIEMPO…  

NUNCA PERDAIS AL NIÑO Q LLEVAMOS DENTRO PORQUE DA SENTIDO A NUESTRA VIDA!.

Y EL ÚLTIMO EN LEERLO… ¡¡LA LLEVA!!!

 

 

Published in: on diciembre 27, 2007 at 10:08 pm  Comments (1)  
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Y aquí comenzó todo…

Yo nací en los 80, ahora que los dígitos de  mi edad comienzan por “2”, veo como mi niñez fue afortunada. No hace mucho, llegó esto a mis manos, y creo que todos los que comparten esa gran época, estaran de acuerdo y sonreirán al leer ésto, y recordar… así comienza todo, recordando. 

 “Generación de los 80,  esa generación que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las
chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugadoa videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.

Se nos ha etiquetado de generación X y generación sandwich, y tuvimos que tragarnos “bodrios” como: Melrose Place o Sensación de vivir, y más adelante, A las 11 en casa y Compañeros. Lloramos con la muerte de Chanquete, con la madre de Marco que no aparecía, con las putadas de la Señorita Rottenmayer.

Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, los últimos en hacer BUP y COU, los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta tirarnos del trabajo…
Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros, vimos caer el muro de Berlín y las olimpiadas del 92; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN no bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.
Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema. Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal.

Somos la generación del “El coche fantástico”, “Oliver y Benji”… La generación que se cansó de ver las mamachichos. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial.
La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones.

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y sólo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!!
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos.Si acaso alguno era gordo y punto. Y ligábamos con l@s niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte, no en un chat diciendo memeces.”

Published in: on noviembre 9, 2007 at 11:40 am  Comments (3)  
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